Las marcas que perduran no nacen al azar.
Nacen de una visión clara, de una sensibilidad profunda y de la valentía de hacer las cosas de manera distinta.
Pauline Lippmann marcó un antes y un después en la industria de los eventos en Guatemala. Desde el año 2002, su mirada pionera transformó espacios y elevó celebraciones a experiencias memorables.
Hoy, la marca evoluciona bajo la dirección creativa y estratégica de Olga Aguilar Lippmann, quien continúa el legado desde una nueva perspectiva, honrando la herencia y proyectándola hacia el futuro.
Cada proyecto es una continuidad viva donde la tradición se transforma y el diseño se concibe con intención, profundidad y belleza.